“Hacks / Hackers Buenos Aires” reunió a expertos en seguridad informática, audiencias, periodismo digital y medios masivos  para debatir sobre un fenómeno que ha puesto en crisis la dinámica de consumo de noticias.

 

Mentiras. Acusaciones. Desacreditación. El fenómeno de las noticias falsas mantiene en alerta a los profesionales de la comunicación, organizaciones, empresas y varios gobiernos indiferentemente de su tendencia política. A pesar de que no es una estrategia de manipulación nueva, pues se ha aplicado en la historia de la humanidad para tergiversar y generar verdades alternativas, hoy las “fake news” se reproducen sin control a través de internet y las redes sociales.

 

El miércoles 3 de mayo el equipo de “Hacks / Hackers Buenos Aires” organizó un debate sobre este tema en las instalaciones de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET). El panel de discusión estuvo conformado por Natalia Zuazo (Periodista y Politóloga), Eugenia Mitchelstein (Profesora de la Universidad Northwestern), Esteban Magnani (Escritor y periodista), Daniel Dessein (Vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa), Edison Lanza (Relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos) y Gino Cincolani (Product Manager de Taringa).

 

Parte del encuentro se centró en la identificación y evaluación de la cuota de responsabilidad que debe asumir cada actor de la sociedad, en muchos casos con directa intención de manipulación, en la difusión de este tipo de información.

 

En el debate se destacaron los intereses particulares de cuatro actores: los dueños de las empresas (cuyo objetivo es generar “clicks” e interacciones en sus portales como modelo de negocios digital para aumentar sus ingresos); los directores y editores de medios de comunicación (al no verificar la información o no consultar otras fuentes por la necesidad de tener la primicia), los usuarios (quienes no poseen un criterio formado o no saben distinguir lo que es verdadero o falso, manejándose por instinto y emociones); y el Estado (al regular o sancionar las noticias falsas, hecho que, al tratarse desde una visión subjetiva, podría imponer límites legislativos que defiendan los intereses políticos de turno).

 

Además, se habló sobre las posibles soluciones que podría aportar cada individuo. Natalia Zuazo, quien también es estratega de entornos digitales, señaló que una de las formas de combatir este fenómeno es aplicar una mayor rigurosidad en la verificación de la información, tanto por parte de los periodistas como en la comunidad de usuarios. Reconoció que “el mal periodismo existe” y que se debe afrontar con mayor investigación, argumentación y solicitud de rectificación en los casos que sea necesario.

 

Para Gino Cincolani, parte de la solución está en la modificación de algoritmos para evitar la circulación de las “fake news” y contenidos sin verificación. Mencionó algunas iniciativas, como las tomadas por Facebook, al permitir a los usuarios denunciar información dudosa. Sin embargo, opina que se trata más de una “solución por obligación y estrategia de relaciones públicas”, que una medida realmente trascendental.

 

El representante de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA),  Daniel Dessein, también hizo énfasis en la creación de “proyectos de desintoxicación” y mecanismos de denuncia de información engañosa, material ofensivo y mejora en el ranking de resultados de búsqueda, como el aplicado por Google desde hace pocas semanas. Además, insistió en la necesidad de llevar a cabo una “tarea pedagógica” hacia los usuarios y consumidores para mejorar su criterio de distinción de contenido de calidad.

 

Para los panelistas y asistentes fue inevitable conversar sobre los efectos de las noticias falsas en el panorama político mundial, a propósito de las polémicas y acusaciones alrededor de las últimas elecciones presidenciales en Estados Unidos y la consulta sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

 

“Es muy difícil probar el efecto de los medios en la opinión pública. También es muy tentador pensar que Donald Trump ganó la presidencia solo gracias a las noticias falsas”, indicó Eugenia Mitchelstein. Esteban Magnani apoyó esta idea e invitó a los asistentes a no menospreciar la opinión y voluntad de la gente en estos casos, en base a la realidad y lecturas de las experiencias de vida de los habitantes de cada país.

 

Redacción NeoMediaLab